Bullying – Reseñas históricas

Bullying/bulling o acoso escolar




El Bullying/bulling o acoso escolar entre los estudiantes es realmente un fenómeno muy antiguo. Aun cuando muchos están familiarizados con el tema no ha sido hasta muy recientemente – a principio de los años 70 – que este fenómeno ha sido objeto de un estudio más sistemático. Durante unos años, estos esfuerzos se circunscribieron en Escandinavia. No obstante, a finales de la década de los 80 y de los 90 el maltrato escolar entre los estudiantes atrajo la atención de diferentes países como Japón, Gran Bretaña, Holanda, Canadá, Estados Unidos y España.

En Los últimos 10 años ha habido un desarrollo casi explosivo en este campo, tanto en términos de investigación como de intervención y políticas nacionales (p.e. Smith, Morita, Junger.Tas, Olweus, Catalano & Slee, 1999; Juvonen & Graham, 2001; Espelage & Swearer, 2004; Smith, Pepler & Rigby, 2004).

En los Estados Unidos, este aumento de atención sobre este problema ha sido impulsado por algunos hechos muy publicitados acontecidos en algunas escuelas y en los que, en parte, el problema víctima/acosador estaba relacionado con los estudiantes implicados.




Algunos datos relevantes sobre Bullying/bulling o acoso escolar

Basándonos en encuestas realizadas en la década de los 80 (1983), se puede estimar que un 15% de los estudiantes del nivel elemental y de secundaria (correspondiente aproximadamente a edades entre los 8 y los 16)  se ven involucrados en problemas de acosador/víctima con cierta regularidad (“2 o 3 veces al mes”) – como acosadores, víctimas o acosadores-víctima.

Este porcentaje representa un estudiante de cada siete. Un 9%, aproximadamente, eran víctimas y entre un 6/7% acosaban a otros estudiantes con una cierta regularidad. Sobre un 1.5% de los estudiantes son, a la vez, víctima y acosador (aproximadamente un 17% de las víctimas). Sobre un 5% de los estudiantes se ven involucrados en formas más serias de acoso ( como acosadores, víctimas o ambas cosas), con una frecuencia de una vez a la semana o con más frecuencia.

Un nuevo estudio a gran escala de unos 11.000 estudiantes provenientes de 54 escuelas elementales y de secundaria llevado a término en 2001 y con las mismas preguntas que en en el anterior dio un cuadro muy parecido antes de que descubriéramos dos aspectos lo suficiente preocupantes:

1) El porcentaje de estudiantes víctimas había aumentado aproximadamente un 50% desde 1983; y

2) El porcentaje de estudiantes involucrados en formas más serias de acoso había aumentado un 65%.

Estos aumentos eran vistos como un indicador de desarrollo social negativo.

Entonces es evidente que el acoso escolar es un problema considerable, un problema que afecta a un gran número de estudiantes.

Tendríamos que mencionar dentro de este contexto que las diferencias nacionales a nivel de problemas relacionados con el acoso escolar se deben interpretar con mucho cuidado puesto que las respuestas de los estudiantes se pueden ver afectadas por diferentes factores como la disponibilidad de las palabras clave apropiadas en su lengua, familiaridad con el concepto de acoso escolar en su cultura, el grado de atención pública al fenómeno, etc.




Problemas acosador/víctima por niveles y género.

El porcentaje de estudiantes que denunciaba ser acosado disminuía en los cursos superiores. Eran los más jóvenes y los más débiles los más expuestos a sufrir acoso . Por lo que respecta a las formas de acoso había un clara tendencia a la disminución del uso de medios físicos (violencia física) en los cursos superiores. Una parte considerable del acoso la llevaban a cabo los estudiantes más mayores. Esto es hacía más patente en los cursos inferiores. Con respecto a la tendencia de acosar a otros estudiantes,  los cambios por niveles no eran tan claros y sistemáticos. No obstante, incluso si los resultados pueden variar en diferentes grupos de alumnos, normalmente encontramos una tendencia hacia el aumento en el acoso en los niveles superiores, particularmente entre los chicos. Como se hace evidente hay una tendencia a una mayor exposición al acoso escolar entre los chicos que entre las chicas. Esta tendencia quedaba lo suficiente marcada en los cursos superiores.

En los cursos superiores cuatro veces más chicos que chicas admitían haber acosado a otros estudiantes. El acoso físico era más habitual entre los chicos. Por el contrario, las chicas empleaban a menudo formas más sutiles e indirectas de acoso tales como la calumnia, hacer correr rumores y manipulación de las relaciones de amistad. No obstante, el acoso sin medios físicos – particularmente verbal – era la forma más común tanto entre chicos como entre chicas.

Como resultado adicional encontramos que la mayor parte del acoso a que estaban expuestas las chicas lo llevaban a cabo chicos. Más del 50% de chicas acosadas denunciaban haberlo sido mayormente por parte de chicos. Un 15-25% decían haber sido acosadas tanto por chicos como por chicas. Por otra parte, la mayoría de los chicos- más del 80% – fueron acosados principalmente por parte de otros chicos.

En resumen, los chicos eran más a menudo víctimas y en particular autores de acoso directo.

Esta conclusión encaja muy bien con lo que se puede esperar de la investigación sobre las diferencias sexuales en el comportamiento agresivo. Está bien documentado que las relaciones entre los chicos son, de largo, más duras, más difíciles y más agresivas que entre las chicas.. Estas diferencias tienen raíces tanto biológicas como socioambientales. Podemos añadir que ser acosador o víctima es una cosa que puede durar mucho tiempo, a menudo años. Los resultados que presentamos aquí no deberán ser interpretados , en forma alguna, como que implican que los problemas de acoso entre los chicos no necesitan atención. De hecho, estos problemas se deben reconocer y contrarrestar tanto si se trata de víctimas como de acosadores. No hay duda que ser acosado indirectamente o con medios más sutiles puede ser igualmente hiriente y perjudicial que serlo a través de medios más abiertos y directos.

Bullying/bulling o acoso escolar

 

Bullying – Causas y factores